Cuando se menciona a Juanjo Cima, es casi inevitable pensar en el Caracachopo, esa reinvención magistral del clásico asturiano que ha conquistado paladares y titulares. Sin embargo, reducir la propuesta de Casa Chema a un solo plato sería un error garrafal. Cima es un chef con una visión profunda de la cocina regional: un cocinero que respeta la tradición mientras le inyecta una dosis controlada de audacia e innovación.
La verdadera magia de Casa Chema reside en cómo su filosofía de trabajo —calidad extrema, producto local y técnica pulida— se extiende a toda su carta, convirtiendo platos sencillos en experiencias memorables.
🍽️ La Revolución de los Pequeños Bocados
Si el cachopo es el rey, sus «súbditos» en el menú no se quedan atrás. La cocina de Cima brilla especialmente en la reinvención de tapas y entrantes que suelen ser humildes en otros locales.
1. Las Croquetas de Otro Nivel
Las croquetas son el termómetro de una buena cocina casera. En Casa Chema, este bocado pasa de ser un simple entrante a una declaración de intenciones. Cima aplica la misma obsesión por la textura que le dio el éxito en el Caracachopo. Sus croquetas, de bechamel sedosa y rebozado crujiente, a menudo incorporan rellenos innovadores que rompen la monotonía: desde variantes de queso azul asturiano hasta combinaciones inspiradas en guisos tradicionales. Es la demostración perfecta de cómo la técnica depurada puede elevar un clásico.
2. La Transformación del Guiso Clásico
Aunque Juanjo Cima es un maestro en frituras, también aborda con maestría los platos de cuchara. Si bien la base de la cocina asturiana es inamovible (la fabada asturiana en Oviedo es sagrada), Cima se atreve a explorar variantes de guisos o a presentarlos de formas inesperadas. Esto no significa deconstruir, sino refinar. Utiliza caldos más potentes, reduce grasas o emplea cocciones lentas para extraer el máximo sabor de la materia prima sin adulterarla. Su toque se siente en la pureza y la intensidad de los sabores tradicionales.
💡 La Influencia de Cima: Una Filosofía de Calidad
La influencia de Juanjo Cima en la gastronomía asturiana trasciende las recetas específicas. Es una filosofía que se resume en tres pilares:
- Obsesión por la Materia Prima: Todo empieza con la selección rigurosa de proveedores locales. La ternera, los quesos, la sidra… cada ingrediente debe ser la versión más alta de su calidad.
- Innovación Técnica Controlada: Cima no innova por capricho, sino para mejorar la experiencia. Si su cachopo tiene el crunch que lo caracteriza, es gracias a una técnica precisa que se aplica con igual rigor a una simple croqueta.
- Respeto por la Identidad: La modernidad en Casa Chema no borra la historia. Cada plato, aunque tenga un giro contemporáneo, se siente asturiano en su alma.
El éxito del Caracachopo abrió la puerta, pero es la excelencia constante en cada rincón de la carta lo que asegura el prestigio duradero de Juanjo Cima. Visitar Casa Chema es entender que la innovación no está reñida con la tradición, sino que la potencia, creando una experiencia completa que va del plato más icónico al más humilde de sus aperitivos.